domingo, abril 25

íconos, banderas, estándartes, ídolos, genios, jefes, falsos profetas, salvadores de lo pérdido, buscadores de lo eterno, insaciables consumidores de lo etéreo. YO ME SALGO.

Aniversarios

Yo sé que sí existen aniversarios de cosas que no nos gustan, claro que no es lo más placentero pero de que los hay los hay. El día de hoy 25 de abril celebro varias cosas en mi vida para iniciar, cumplo 23 meses de novios con la sonrisa más bonita de este rancho polvoriento, y además se cumplen dos años de que hice pedazos mi carro camino a Esperanza en un choque que me pudo haber costado la vida.

Cuando pienso que pude haber quedado paralítico, estúpido o impedido para toda la vida casi lloro de la emoción de verme enterito con nada más un rajadón en la cabeza; pero si hubieran visto como quedó ese poste seguro piensan que le pegué en su torre, y lo más curioso es que me abrió la cabeza el retrovisor, no cualquier otra cosa. Lo más increíble es que después de ese incidente me sentí por mucho tiempo como si me hubiera muerto por dentro, así como desilusionado de la vida o qué se yo. Lo importante es que en estos últimos meses he recobrado la vitalidad y energía que solía tener, y lo descubrí al reflexionar que uno debe siempre hacer las cosas con pasión y entrega; cuando no se hacen de ese modo todo es forzado y eso, se nota.

Creo que en ocasiones ese tipo de cosas nos espantan y se suben a nuestra mente, la dominan y no nos dejan ser quienes somos en realidad. La vida es sencilla ocúpate de ser feliz únicamente.

sábado, marzo 20

Resonancias Inadvertidas


En días pasados estuve sometido a una gran gran cantidad de estrés mucho más del que normalmente estoy acostumbrado, ya que nunca pensé poder atender mil peticiones de mil voces en tan poco tiempo, además de que cada persona que quería algo lo pedía con tal urgencia que pareciera que de eso dependía su vida.


Tres días de suma actividad y en verdad sentía que nunca iba a terminar, sin embargo tras una breve situación pudimos terminar el segundo día sin percances, el caso es que me pasó algo bien chistoso. Al momento de llegar a mi casa y querer parar la actividad, querer dormir y descansar, el cuerpo no me lo permitía, no podía parar mi mente porque todavía estaba en el Museo y todavía estaba atendiendo a la gente; es ahí cuando recordé aquella situación desde hace más de un año cuando choqué y destruí mi carro.


Existen resonancias o ecos que quedan después de un desgaste fuerte de energías o recursos físicos, y por más que uno quiera dejar de estar en funcionamiento la mente sigue activa en los pendientes del día. Recuerdo que a los pocos meses de mi accidente en carro, pasaba por ese lugar en donde había ocurrido y sentía que revivía el golpe o mínimo en mi mente volvía a pasar una y otra vez.