Cómo veo las cosas hoy en día es muy distinto a como solía verlas hace, digamos, incluso unos meses, pues poco a poco mi perspectiva ha cambiado a algo más dinámico, y he perdido un poco más del miedo a las cosas que no conozco y que normalmente me asustarían un poco.
Desde luego como parte de ese miedo a algunas cosas, estoy consciente que hay otras cosas que no debe uno nunca tomarlas a las ligera, pero aún así siento que el cambio era algo necesario y sobre todo que en un tiempo fue paralizado por causas externas. Lo que rescato de estos pensamientos es que sigo estando partido en dos, una parte de mi clama por esa soledad ese antisocialismo, un encumbrado en si mismo, huraño y gustoso de sus cosas y su espacio. Por otra parte, existe en mi otra parte que adora convivir con las personas, interactuar, tanto es el caso que en ocasiones al leer de filosofía en los tiempos en que estudiaba, no lograba concentrarme si no escuchaba a la gente pasar y el ruido era como un cierto estimulante a entender mejor lo que leía.
Debido a mi situación laboral en donde la interacción con gente es inminente, y totalmente necesaria, esa segunda parte de la que hablo se ha desarrollado sobremanera y me da mucho gusto pues noto en mi nuevas maneras de reaccionar y no se si es por la etapa o por un rato pero esta fase se ha tornado un estilo de vida muy divertido y satisfactorio.
En otros temas tuve la oportunidad de ir a Alamos, este fin de semana para la inauguración del Festival Alfonso Ortíz Tirado en su 24 edición, y la verdad es que hay de tantas cosas que uno se pierde por estar en esta parte del país, ya que grandes eventos culturales no son frecuentes en esta región, ya sea porque la lejanía y los costos de traslado o cualquier otra razón; bueno, la cuestión es estuvimos en el concierto del Tenor David Lomelí, un joven talento mexicano que gustoso por volver a su tierra nos deleitó con un repertorio de los más interesantes. Sin embargo, lo que más me impresionó de dicho concierto no fue el tenor, si no más bien una soprano invitada que interpretó una pieza de una manera sumamente atrayente, por diversas razones. Antes que nada, dominaba su técnica a la perfección, y en las notas más altas no dejaba su pose, y sobre toso eso, fue lo que me cautivó, además de ser una persona estéticamente agradable, la manera en que gesticulaba y se movía era como un sutil coqueteo. Muy bueno.
Lo que ha hecho famoso al festival, son las callejoneadas con la estudiantina local, en donde mediante alegres cantos y el famoso "burrito" que no es sino un animal que es jalado por un señor y con ánforas de vino va dotando a la población de bebida espirituosa, o sease VINO, jaja. De esta manera uno va con la estudiantina recordando viejos tiempos en que los romances y coqueteos eran más una ceremonia que un mero acto. Posteriormente un concierto de dos bateristas quienes montados en unas mega baterías hicieron un buen show percusivo. El regreso super bien en camión ya con unas cuantas copitas encima pero todo super bien.
En otro tema, un poco de estres por algunos pendientes, y nuevos proyectos en mira, por fin entré al mundo globalizado y me compré un cell bonito. TODO BIEN...
domingo, enero 20
domingo, enero 13
Reflexión Dominical
No es novedad que comúnmente sienta que no encajo en tal o cual parte, digo, no soy alguien que batalle para socializar, pero seamos realistas tampoco soy la señorita popularidad.
Últimamente se me ha dificultado el encajar o más que nada estar contento con tal o cual tipo de gente, con la que usualmente yo estaría agusto, con gente que tiene mucho en común conmigo y a quienes llevo años de conocer, solo que en ocasiones mi estado de ánimo suele ser tan determinante que no permite ninguna falla dentro del esquema de "amigo" o "acompañante", que, al tener cualquier desajuste o discrepancia con el concepto tiñe el rato de amargo.
Consciente de esto he hecho un sinfín de análisis a mi persona, sé que estoy mal, que no debo ser así, pero hay cosas que uno no puede cambiar por más que intente, son cuestiones tan arraigadas; y esto tiene su origen en esa fase tan soledosa de mi niñez en la que mi dificultad para entender los problemas familiares me hicieron aislarme de todo el mundo. No sé será que tiendo con gran facilidad a idealizar a los amigos, parejas, familia y demás, y cuando no sucede como uno espera, se torna frustrante en emorme grado. Siempre pensé desde niño ilusamente, que existiría para mi una pareja ideal, un amigo incondicional que entiedera lo que me pasaba, que mi familia sería de tal o cual modo, y hoy a mis 25 años puedo decir abiertamente que nada de eso ha llegado y creo que poco a poco pierdo mis esperanzas de encontrar algo así. Solo han sido fugaces momentos en que me puedo identificar con ciertas personas que comparten algunas preferencias o gustos conmigo, pero hasta ahí, o será que en cada etapa de mi vida, voy adelante o atrás de los demás y cuando yo quiero o necesito hacer algo los demás no han llegado, no les interesa o de plano ya pasaron por ahí.
Es indignante, y en cierto punto desesperanzador. En uno de esos severos análisis caí en cuenta de algunas cosas, entre ellas una, mi formación se ha partido en dos; una de ellas la formación y las manías, costumbres y demás cuestiones ocasionadas por mi mamá, la otra por la parte de mi papá. En el primer caso, una persona con un corazón inmenso que no ha sabido guardar rencor a la gente que le hace daño, que tiene en cierto sentido sus esquemas cristalizados, pero que poco a poco se ha adaptado al cambo. De ella guardo esa preferencia y esperanza por las cosas bellas, porque al final del camino las cosas marchen como deben, porque haya en esta vida alguien para mi, ESA ESPERANZA POR UN FINAL FELIZ, ella siempre lo ha esperado y aunque no sea uno convencional las cosas no le han pagado del todo mal.
La otra parte, es una persona aún más cerrada y hermética, mi papá nace en la primera mitad del siglo bajo un hogar tradicional mexicano, donde nunca sería posible expresar ninguna emoción, incluso dentro de las cosas que he podido escuchar en sus historias, ellos vivieron aquellos memorables tiempos en donde todo lo que uno quisiera comer debía de cosecharlo, y para ir por agua era una travesía. De el guardo ese rigor para ciertas cosas y ese amor por el trabajo, así como esa parte de mi caracter que no me gusta del todo.
Este tipo de bifurcación han hecho que constantemente se me dificulten muchas cosas, y se me faciliten otras tantas, la verdad no se, es a lo único que me puedo limitar, y no entiendo a donde lleve el conocerlo o el poder usarlo a mi favor. Me encuentro en un momento de mi vida, en que mi carrera profesional va por muy buen camino, tengo cosas que nunca pensé llegar a tener, pero aún así me siento como en un círculo vicioso y no logró salir de él.
Últimamente se me ha dificultado el encajar o más que nada estar contento con tal o cual tipo de gente, con la que usualmente yo estaría agusto, con gente que tiene mucho en común conmigo y a quienes llevo años de conocer, solo que en ocasiones mi estado de ánimo suele ser tan determinante que no permite ninguna falla dentro del esquema de "amigo" o "acompañante", que, al tener cualquier desajuste o discrepancia con el concepto tiñe el rato de amargo.
Consciente de esto he hecho un sinfín de análisis a mi persona, sé que estoy mal, que no debo ser así, pero hay cosas que uno no puede cambiar por más que intente, son cuestiones tan arraigadas; y esto tiene su origen en esa fase tan soledosa de mi niñez en la que mi dificultad para entender los problemas familiares me hicieron aislarme de todo el mundo. No sé será que tiendo con gran facilidad a idealizar a los amigos, parejas, familia y demás, y cuando no sucede como uno espera, se torna frustrante en emorme grado. Siempre pensé desde niño ilusamente, que existiría para mi una pareja ideal, un amigo incondicional que entiedera lo que me pasaba, que mi familia sería de tal o cual modo, y hoy a mis 25 años puedo decir abiertamente que nada de eso ha llegado y creo que poco a poco pierdo mis esperanzas de encontrar algo así. Solo han sido fugaces momentos en que me puedo identificar con ciertas personas que comparten algunas preferencias o gustos conmigo, pero hasta ahí, o será que en cada etapa de mi vida, voy adelante o atrás de los demás y cuando yo quiero o necesito hacer algo los demás no han llegado, no les interesa o de plano ya pasaron por ahí.
Es indignante, y en cierto punto desesperanzador. En uno de esos severos análisis caí en cuenta de algunas cosas, entre ellas una, mi formación se ha partido en dos; una de ellas la formación y las manías, costumbres y demás cuestiones ocasionadas por mi mamá, la otra por la parte de mi papá. En el primer caso, una persona con un corazón inmenso que no ha sabido guardar rencor a la gente que le hace daño, que tiene en cierto sentido sus esquemas cristalizados, pero que poco a poco se ha adaptado al cambo. De ella guardo esa preferencia y esperanza por las cosas bellas, porque al final del camino las cosas marchen como deben, porque haya en esta vida alguien para mi, ESA ESPERANZA POR UN FINAL FELIZ, ella siempre lo ha esperado y aunque no sea uno convencional las cosas no le han pagado del todo mal.
La otra parte, es una persona aún más cerrada y hermética, mi papá nace en la primera mitad del siglo bajo un hogar tradicional mexicano, donde nunca sería posible expresar ninguna emoción, incluso dentro de las cosas que he podido escuchar en sus historias, ellos vivieron aquellos memorables tiempos en donde todo lo que uno quisiera comer debía de cosecharlo, y para ir por agua era una travesía. De el guardo ese rigor para ciertas cosas y ese amor por el trabajo, así como esa parte de mi caracter que no me gusta del todo.
Este tipo de bifurcación han hecho que constantemente se me dificulten muchas cosas, y se me faciliten otras tantas, la verdad no se, es a lo único que me puedo limitar, y no entiendo a donde lleve el conocerlo o el poder usarlo a mi favor. Me encuentro en un momento de mi vida, en que mi carrera profesional va por muy buen camino, tengo cosas que nunca pensé llegar a tener, pero aún así me siento como en un círculo vicioso y no logró salir de él.
domingo, enero 6
Debraye
Abstinencia, abstracción adyacente decremento déficit concreto letargo narcolepsia anorexia corpulencia reminiscencia acaecido ácido antárctica oceánica hispánica supersónica irónica cósmica chispeante humeante espumosa arenosa carabina cuartel escenario prohibición acción morir vivir
inmanente permanente deponer imponer crecer perder ganar volar soñar
nadar caminar alegar amar odiar concebir deber tener ser trascendencia elocuencia articulación eyaculación condonar amarrar comprometer divorciar enlazar.
Algo así es mi mente, y cada segundo llegan más y más... esto fue una manera de barrer un poco de lo que llega, YEAHHHHHHHHH
inmanente permanente deponer imponer crecer perder ganar volar soñar
nadar caminar alegar amar odiar concebir deber tener ser trascendencia elocuencia articulación eyaculación condonar amarrar comprometer divorciar enlazar.
Algo así es mi mente, y cada segundo llegan más y más... esto fue una manera de barrer un poco de lo que llega, YEAHHHHHHHHH
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