domingo, febrero 3

Cambios, cAmbIoS caMbIOs

Cuando menos lo pienso me percato de lo mucho que he cambiado, y de cómo la vida nos plantea cada vez más confrontamientos a nuestras percepciones, creencias y conceptos. Claro, lograr cambios en nuestra persona no es sencillo, no por nada dicen en la capacitación que los cursos sobre aspectos personales son los de mayor dificultad, pues aprender destrezas y habilidades manuales, es sencillo, pero cambiar nuestra mentalidad, ¡Vaya que cuesta!.

Doloroso, si, puede llegar a ser; divertido, sin lugar a dudas; pero lo más importante es que uno en ocasiones cae en esos letargos prolongados y es mucho más cómodo estrechar lazos con el status quo y dejar las cosas como están, pues no generan ninguna molestia ni confrontan nuestros miedos, gusto o demás. Creo que en varios ámbitos de mi vida se me hace forzado a cambiar, yo como todo buen creyente se los adjudico a mi Dios hermoso, que ha puesto las cosas una delante de la otra, para que yo con mi clásica testarudez no desvíe demasiado el camino.

Desde mi trabajo, mi relación, el rompimiento de mi relación, la enfermedad de mi papá, el comprar carro, el tener que cuidar mi carro, el darme cuenta que la vida a como la tengo hoy, no fue para nada en lo más mínimo lo que idealicé como una situación perfecta. Nos da mucho miedo encontrarnos con que al final del camino la vida, nos tiene más de una sorpresa y en ocasiones son puñetazos en la cara y en otras son besos. Cuando menos lo pienso puedo hacer restrospectiva y darme cuenta de lo fácil que es dejarse caer en una dinámica dañina y lascerantes, cuando menos lo piensa prefieres ver tele que ponerte e leer, ir a los mismo lugares para evitar sufrir o batallar en lugares en lo que no tienes control; y eso nos lleva a otro, qué difícil es no tener el control ¿no?, somos creaturas tan delicadas que cuando algo de nuestro esquema es distintos no podemos sino enojarnos, sentirnos impotentes, y más que nada en peligro y cuando uno se siente amenazado puede cometer tantas locuras por no mediar entre la situación y nuestros instintos.

Ayer, cuando menos lo pensé estuve frente a frente con una situación en la que hacía unos meses me hubiera desconcertado a un nivel, uff, que hubiera salido corriendo de esa situación, sin embargo, ayer decidí en lugar de tomar la decisión clásica, optar por un camino distinto y ser más asertivo que reactivo, y aunque suene un poco panfletario, si funcionó. Pude haberme sentido mal por la situación incómoda por la que pasé, y sin embargo conservé mi optimismo y salió algo muy bueno, pasé una noche divertida con una compañía muy agradable. Todo por tomar el asunto con buena cara, jajajaja, buena cara.

Pienso que estoy listo para pararme de nuevo y tirar cuantos golpes pueda, y no dejar que la vida se salga con la suya, me gusta ganar y quiero ganarlas todas, y para eso dejaré de ver tanta tele, haré ejercicio, comeré sano, por más que me tiente el cigarro no fumaré, seré como quiero que las demás personas sean, no hablaré de los defectos de las personas sino me concentraré en los mismo, no querré que las personas con las que salgo se comporten o piensen de una manera en específico. En fin la lista sigue y el tenerlo siempre en la mente ayuda a que se cumplan los objetivos, así que a echarle ganas y seguir seguir seguir.

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