lunes, junio 23

Dónde están las pistolas cuando uno las necesita

No puede ser, no tengo humor ni siquiera de moverme, ni de hablar, mucho menos de hacer cualquier cosa del trabajo, y es que aunque uno quiera los efectos de factores externos no pueden dejar de afectarnos directamente el ánimo y muchas otras cosas más, tu manera de ver las cosas y la forma en que podrías interactuar con las demás personas. Tanto no tengo humor de nada que solo quiero dormir, cerrar los ojos y ya no jugar a este estúpido jueguito que llamamos vida. FUCK OFFFFFF

domingo, junio 15

FUNCIÓN DIDÁCTICA EN LOS CENTROS MUSEÍSTICOS

El día de mañana presento mi examen profesional para obtener el título de licenciado, con la temática mencionada en el título de este post, lo publico aquí, solo en caso de que a cualquier persona pudiera serle útil.

En la actualidad es difícil siquiera imaginar una institución museística hermética, es decir, que no tenga como una de sus principales directrices el mostrar al público diversas colecciones de objetos que por sus peculiaridades son conservados y tratados como patrimonio para una o ciertas culturas. Sin embargo este tipo de visión de museo, es bastante novedosa, ya que antaño eran colecciones privadas y reservadas solo a las elites sociales. La concepción actual del centro museístico es de reciente desarrollo y utilización, pues uno de los factores que retardaron la inclusión de términos didácticos en la definición de museos, fue, que las colecciones estaban siempre en manos de aristócratas o clases sociales elevadas, quedando restringido el acceso de estas colecciones a las clases medias y bajas; de esta manera el acceder a dichos centros era un privilegio de pocos, además en las muestras el énfasis estaba en los objetos y su contemplación, nunca hubo intención alguna de integrar al espectador a la obra.

Aportando datos históricos comentan al respecto Santacana y Serrat, 2005 “Es en las últimas décadas del siglo XX que se plantea de forma explícita y clara las posibilidades educativas de la institución museística, más allá de su simple función de ocio y contemplación”. Es decir, que la visión abierta y centrada en el público es de propuesta reciente, dando como resultado que los centros museísticos se vean en la necesidad de implementar estrategias que permitan a los visitantes aprehender y captar la idea básica de la exposición; y en muchos casos las estrategias desarrolladas se convierten realmente en experiencias de aprendizaje, y extraordinarias maneras de facilitar la construcción de conocimiento; y no solo pretextos para la recreación y el esparcimiento.

Es por eso que, factores como el crecimiento poblacional y distintos movimientos ideológicos y filosóficos, crearon un cambio de visión en los centros museísticos, trasladando el énfasis no solo en las colecciones y su contemplación, sino más bien en el cómo los visitantes se relacionan con las exhibiciones. Las circunstancias dieron paso a la creación de una mayor cantidad de colecciones, museos y estrategias para favorecer el acercamiento de los visitantes con las exposiciones. Punto clave para incluir términos didácticos a la definición de los centros museísticos, puesto que se procuraba acortar el camino entre las colecciones exhibidas y las personas que las visitaban.

Santacana y Serrat, 2005 comentan al respecto, así pues, posiblemente sea en torno a la década de los años setenta del siglo XX cuando se generan las primeras aportaciones internacionales con relación a la función didáctica del museo. A la clásica concepción del museo como espacio de deleite y contemplación aparece una visión más amplia de la institución que la permite considerar como un centro de instrucción y educación del público mediante la exposición de colecciones. Pág.104

Avocándose a los distintos momentos históricos en que se manifiestan los primeros intentos internacionales para incluir conceptos didácticos dentro de la definición de centro museístico, la aportación de dichos teóricos permite inferir que ese cambio de visión fue debido en parte a una latente necesidad de encontrar la manera de cambiar la visión tradicional del museo, como un simple espacio de deleite y contemplación; realizando una transición hacia una definición, que lo considere un centro que facilite experiencias y estrategias de aprendizaje, donde los visitantes al entrar en contacto con los objetos de las diversas colecciones puedan llegar a obtener un aprendizaje significativo.

En gran parte la integración de términos educativos al ámbito museístico fue debido al cambio ideológico generalizado, según el cual la exposición no posee ya el rol principal en los centros museísticos, sino las personas que la visitan; Es decir, el eje central de las actividades cambia de los objetos a los sujetos. Es por ello que la disciplina educativa busca establecer un contacto más directo con las múltiples exhibiciones y los visitantes, valiéndose de amplia gama de estrategias de aprendizaje que permeen entre ellos.

No obstante, se puede observar en la actualidad que aunque una gran cantidad de instituciones se han concientizado de la importancia de contar con un programa educativo que funja como puente entre las distintas manifestaciones artísticas o colecciones, y los visitantes; es común encontrarse con situaciones en que dichos centros se ven en la necesidad de improvisar acciones que pudieran ayudar a los visitantes en el proceso comunicativo con las exposiciones, mismo que se ven materializados en diversos recursos. De ahí la importancia, por parte de los centros museísticos de contar con un programa educativo que brinde la estructura a las múltiples experiencias en las que participarán los visitantes.

Por lo mismo, aunque existen esfuerzos por implementar la didáctica en los museos eso no significa pueda generalizarse en su totalidad. Dan cuenta de lo anterior Santacana y Serrat, comentando “…No parece existir duda alguna en que la función educativa se ha introducido al menos en un plano teórico, en la mayoría de las concepciones actuales relativas a la institución museística. No obstante en el plano práctico, existen realidades muy dispares…”. Es por eso que se puede encontrar hoy en día que muchos centros aún titubean entre el tipo de actividades que ofrecen a sus visitantes, ya que ellos tienen la opción de crear verdaderas estrategias de aprendizaje y adquirir mayor significado en los participantes, o bien, utilizar estrategias estáticas y rigurosas que no permitan un mayor acercamiento de los visitantes con las exhibiciones.

Gran parte este hermetismo o estatismo en cuanto a los métodos de acercamiento con el visitante según comentan a la postre Santacana y Serrat, se debe a que “el problema de la didáctica no estriba en el rigor sino la erudición, entendida ésta como el afán de demostrar un falso rigor cargado de encriptación innecesaria”. De este manera se cae en cuenta que uno de los principales obstáculos en la adopción del término didáctica en el ámbito museístico ha sido esa concepción del museo como templos del saber, donde los visitantes deben mostrar una actitud ceremoniosa además de presentar reverencia a los objetos o colecciones; lo cual en muchas ocasiones aumenta la brecha entre uno y el otro. Este tipo de situaciones pueden ser bastantes válidas en distintos centros museísticos para mantener esa visión tradicionalista, estática o hermética.

Tomando en cuenta lo anterior, es sumamente curioso que a pesar de que organismos como la ICOM (Internacional council of museums) que proponen definiciones de museo considerando como una de las partes más importantes de su accionar al programa educativo, se encuentren aún instituciones que no hayan tomado conciencia de la importancia de la integración de la didáctica en el desarrollo de sus múltiples actividades, al momento de presentar alguna exposición. La definición aportada por la ICOM ejemplifica de manera bastante clara lo que compone una percepción de centro museístico bajo la perspectiva actual.

La ICOM define museo como una institución no lucrativa permanentemente al servicio de la sociedad y su rol consiste en coleccionar, conservar, investigar e interpretar para propósitos de estudio, educación y recreación; evidencia material de las personas y su medio ambiente. La ICOM también reconoce dentro de la definición de museo, lo respectivo a la herencia física; integrando una amplia gama de instituciones relacionadas, incluyendo: monumentos históricos, parques y sitios históricos y naturales, jardines zoológicos y botánicos, planetarios y centros de ciencia, laboratorios de archivo y conservación. Museografía Didáctica Pág. 106

La anterior definición concreta los aportes de diversos intentos anteriores de algunas organizaciones; de la cual se pueden rescatar puntos clave, tales como el hecho de que los museos sean encargados de coleccionar, conservar, organizar e interpretar los distintos acervos que por sus características son destinados a una institución museística, pero lo importante es comprender cada una de esta funciones. Coleccionar involucra acciones encaminadas a la separación de artículos u objetos que por sus cualidades particulares destacaron en cierto sentido, en el caso de algún producto utilitario, los elementos que dejan de cumplir una función cotidiana y pasan a ser elementos para el goce estético, o bien, elementos que por procedencia o año de elaboración, son considerados valiosos para alguna cultura, estos son algunos de los criterios que pueden tomarse en cuenta al momento de considerar algún objeto coleccionable. Conservar, es sin lugar a dudas otra de las importantes funciones de dichas instituciones, ya que en una gran cantidad de ocasiones los elementos que conforman ciertas exposiciones, son piezas que tiene una considerable antigüedad, y por tal razón, requieren de ciertos cuidados, para asegurar su pervivencia, y de esta manera asegurar un patrimonio para las próximas generaciones.

Otra de las funciones de los centros museísticos contemplada por la ICOM es el investigar, dicha función entendida como el proceso de recopilar la mayor cantidad de información sobre los objetos, artículos y elementos que pueden componer alguna exhibición, de hecho esta función tiene una estrecha relación con la siguiente, Interpretar, ya que una vez que se ha hecho una investigación acerca de las características, datos y demás información sobre los elementos en cuestión, se procede al proceso de efectuar juicios e inferir sobre los distintos elementos en estudio, en esta función es donde particularmente la función didáctica mantiene una estrecha relación, pero es innegable que sin las anteriores, sería imposible concretar alguna experiencia de aprendizaje, pues la brecha entre manifestación artística y espectador es considerable.

La relación que se menciona anteriormente, se concretiza al momento que la institución museística al ser poseedora de una mayor cantidad de información sobre las colecciones en cuestión, se encuentra en condiciones de ofrecer a los visitantes, diversas estrategias que le permitan tener un mayor contacto con las exhibiciones y los mensajes en concreto de la mismas. Es exactamente en este punto en que la didáctica plantea las formas en que deben llevarse a cabo los acercamientos.

Al respecto comenta Hernández, 1998, Los departamentos de acción cultural y Educativa tienen una doble responsabilidad: por una parte, han de revalorizar los recursos didácticos que ofrecen las colecciones y, por otra, tienen que organizar un conjunto de actividades educativas en función de dichas colecciones. Ahora bien, esta responsabilidad específica tiene que ser fruto de una colaboración interdisciplinar, pues las tareas de conservación, documentación e investigación son previas a la hora de realizar cualquier tipo de trabajo. También es cierto que una programación no puede hacerse “in abstracto”, sino que hay que tener en cuentas las características del museo, su contextualización territorial, el tamaño y la naturaleza de las colecciones y, finalmente, los medios humanos y materiales con los que cuenta. Pág.274

Es indudable la riqueza del comentario de Hernández ya que analíticamente trata de clarificar cuál es la función de los programas educativos en los museos, por una parte habla de buscar las cualidades didácticas de las colecciones, además de plantear una serie de actividades educativas que se interrelacionen con ellas, y que permitan al público acercarse a sus diversos mensajes. Posteriormente hace mención a algunas de las funciones del centro museístico que Santacana y Serrat comentaban con antelación; pero Hernández, hace hincapié en la necesidad de una estrecha colaboración entre ellas. Por último otro aspecto destacable de esta aportación es el que toda institución debe tomar en cuenta el entorno en que se encuentra enclavada, además de considerar sus alcances, limitaciones, recursos y materiales.

Acerca de la importancia del contexto en que se ubica cada centro museístico comenta Zubiaur, 2004 “…Un museo que no se plantee esta función (didáctica) es como si no existiera, ya que el museo no es un lugar de mera exposición de objetos. Es un órgano educativo básico, puesto que debe provocar el análisis intrínseco a la pieza expuesta y comparativo respecto a las de su entorno”.

Esto es que en ocasiones para poder valorizar algún elemento de cualquier distinta cultura que pertenezca a alguna colección es necesario tomar en cuenta como punto de referencias las expresiones culturales propias a su entorno cultural.

La anterior aportación está cargada de un fuerte tinte pragmático, pues comenta que la institución museística no solo debe ser vista como un centro de exposición de objetos, sino que al interactuar el individuo con ellos, puede desencadenar una serie de procesos cognitivos, como puede ser el discriminar las diferencias entre objetos de distintas culturas, y de este modo aprehender el conocimiento sobre ellas; es en este tipo de actividades en que se retoma el carácter educativo de estos centros, que bien se apoyan en la didáctica para crear formas de acercamiento entre los objetos y manifestaciones y, las personas que entran en interacción con ellos.

El autor Zubiaur en el 2004 Concluye que en la educación museística son muy importantes los conocimientos (no se pude valorar sin conocer), los valores de respeto y estimación hacia la cultura propia y la de los demás pueblos, y el desarrollo de las capacidades cognoscitivas de la persona (la capacidad de observación, de comparación, de relación, de síntesis, de interpretación, etc.). Por lo tanto las instituciones museísticas son potencialmente “instituciones educativas” de un extraordinario valor. (Pág. 279).

Un ejemplo del cómo la actividad didáctica de un centro museístico puede crear una experiencia significativa para el aprendizaje de los educandos sería el siguiente: Supongamos que un niño ha escuchado hablar sobre distintos utensilios que eran usados por los miembros de alguna cultura, para él será mucho más significativo asistir a un lugar donde se expongan los mismos, que además las instalaciones y la disposición de las obras le permitan visualizar y entrar en contacto directo con ellas, además obtener información relacionada y participar en el desarrollo de distintas actividades. Dicho tipo de actividades permiten al participante involucrarse mayormente en el contexto histórico y social de dicha cultura, contraria a dicha actividad en muchas ocasiones curricularmente este tipo de temas son atendidos meramente con alguna lectura o ilustración. Surge inmediatamente la pregunta ¿Cuál de las dos experiencias podrá ser más significativa para los educandos?

Del anterior podemos desprender varios puntos a considerar para un análisis, uno de ellos es que el centro museístico permite a los participantes concretizar y objetivar las distintas temáticas abordadas en su plan de estudios, pues presenta de manera explícita el objeto de estudio y permite el acercamiento del educando al mismo. Desde luego que el valor didáctico no reside simplemente en la configuración o confección de las piezas de la exposición en función de algún discurso estético, radica principalmente en las distintas actividades planteadas por el Programa Educativo que provean a los participantes ya sea de información necesaria para facilitar su observación o bien, el desarrollo de actividades que les permitan ir descubriendo los pormenores y especificaciones de la colección o exposición en cuestión, retomando en este caso el ejemplo de los utensilios de alguna cultura en específico; los visitantes podrán ir admirando los detalles, a la par de ir descubriendo paulatinamente, el valor de ellos, que los hace ser considerados como patrimonio cultural.

De esta manera mediante diversas aproximaciones se empieza a vislumbrar cuál es la forma en que la disciplina museística se interrelaciona con la Educativa (didáctica).

Función didáctica en los museos.

Posiblemente entrar de lleno a la clarificación de la función didáctica dentro de las instituciones museísticas, así como las múltiples actividades que la inclusión de ésta en el campo museográfico, requiera, en un primer momento, la puntualización de la forma en que los especialistas conciben el término didáctica dentro de la disciplina museográfica. Una de las primeras pistas que Santacana proporciona es que el marco teórico - práctico relativo a la pedagogía museística es aún incipiente, y constituye todavía un vacío que, a pesar de la múltiples realidades existentes, no culmina con unas directrices mínimas respecto a como debe desarrollarse la función didáctica de la institución museística.

Con lo anterior se reafirma en cierto sentido una idea que ha sido concomitante a lo largo del presente, por el simple hecho de que la inclusión de términos educativos en las instituciones museísticas es reciente, existen normas o lineamientos generales sobre las prácticas didácticas en estos centros, más sin embargo no existe un corpus teórico total que estipule y pormenorice el completo accionar de los programas Educativos; sin que esto signifique o tienda a darle un carácter entrópico a los servicios que se brindan, sino que al igual que en otros campos de estudio, éste ha estado muy influenciado por las corrientes de pensamiento que han gobernado en cada época de la historia.

En la actualidad, una de las estrategias que ha sido sumamente útil y que el mismo Santacana menciona, es que el marco teórico relativo a la función didáctica en el museo debe nutrirse de conceptos propios de otras disciplinas externas a la propia institución, tales como la didáctica, la pedagogía, la psicología, la antropología o la sociología que permiten articular un campo de estudio particular que vendrá determinado por las características propias de la institución museística. Con el anterior comentario se puede dilucidar en parte el porqué el marco teórico de la didáctica en los centros museísticos no se delimita totalmente, en parte es debido a que dicha teoría se sirve de muchas distintas disciplinas que permiten dar mayor profundidad a las experiencias que se viven en dichos centros, además del hecho de que para determinar objetivos y líneas de acción de una institución museística es debido considerar desde el tipo de museos que es, como pueden ser: de historia, antropología, culturales, de arte moderno, contemporáneo, etc; además de considerar plenamente las condiciones del lugar en que se encuentra ubicado.

Un claro ejemplo de lo anterior, es que en muchas ocasiones, tal como lo define la ICOM, puede ser considerado centro museístico a alguna reserva natural, algunas otras ocasiones pueden ser museos que dan muestra de la cultura local, o bien, museos cuya principal función puede ser un espacio para jóvenes creadores, tal es el caso en varias ocasiones de las galerías universitarias.

De esta forma, aunque existen muchas posibilidades, temáticas, roles y tipos de instituciones, y esto mismo da cabida a que el marco teórico para el desarrollo de sus actividades esté determinado en una considerable proporción por las características propias del lugar en donde se encuentra ubicado o por el rol que juegue dentro de su mismo entorno.

Por otra parte, así como existe diversidad y variedad de alternativas, algunos de los lineamientos generales que plantean los teóricos del área se describirán a continuación, lo cual permitirá crear una muy clara visión de cómo se desarrolla la actividad dentro de una institución de este tipo.

En un primer término aparece como primera responsabilidad del área Educativa, determinar las posibilidades didácticas de las exposiciones, es decir, determinar cuáles conjuntos de elementos pertenecientes a las colecciones pueden tener mayor significación para los visitantes del centro. Siendo éstas el medio más certero que tiene el museo para acercar a la comunidad.

Hernández en el 2001, comenta que “para que éstas exposiciones sean comprendidas por todo el público exige que en su planificación o elaboración participe el personal cualificado en materia educativa y en técnicas de comunicación quien, en estrecha colaboración con los conservadores, puede aportar datos interesantes sobre los visitantes”. (Pág. 274)

En el anterior aporte, la autora reafirma algo que anteriormente se pudo vislumbrar; casi todas las áreas del museo deben colaborar entre sí para lograr la consecución de los objetivos didácticos. En este sentido, se observa que el área educativa debe tener el apoyo de los expertos en comunicación, conservación, e incluso educación, para conocer a fondo los datos más importantes y significativos de las colecciones que se mostrarán en el museo. En resumidas cuentas el área educativa de la institución tiene como principal objetivo la presentación didáctica de las colecciones.

Desde luego que surge inmediatamente la duda, del ¿cómo se puede llevar a cabo dicha labor?. Para ello el centro museístico desarrolla una serie de actividades donde el principal presupuesto presentar las colecciones de una manera dinámica, atractiva y además con fines educativos; muchas de ellas son determinadas por el tipo de institución del que se esté hablando.

Hernández en 2001 hace la siguiente definición de algunas de las actividades que se desarrollan dentro del programa educativo:

La visita guiada. Ha sido uno de los recursos educativos más frecuentes dentro de los museos. En su origen se reducían a comentar o explicar la exposición por parte de un profesional del museo. Generalmente, no despertaba el interés de los escolares, pues el método que se empleaba no era el más adecuado. Sin embargo, en la actualidad las visitas exigen una planificación que suele desarrollarse en tres etapas. (Fullea, 1985; Trepat, y Masegosa, 1991; Pastor 1992). En la primera etapa, el profesor organiza la visita conjuntamente con el museo. En ella, se fijan el itinerario, el número de alumnos, la duración, el material didáctico, los audiovisuales y se concretan a las actividades didácticas a realizar después de la visita. Por su parte, el profesor ha de explicar previamente a los alumnos el tema o contenido de la exposición. La segunda etapa consiste en la visita propiamente dicha y durante la misma el conferenciante o monitor ha de adaptarse a las características del grupo, motivando al alumno e invitándole al diálogo y a la participación activa. La tercera etapa, posterior a la visita, puede realizarse en la escuela con el contenido del mismo que pueden ser realizados individualmente o en grupo.

Las hojas didácticas. Su contenido puede ser diverso, desde tratar de uno o varios objetivos, hasta elaborar un tema concreto. Para ello han de ser bien diseñadas según las distintas edades de los alumnos para los que van dirigidas y han de usar un vocabulario que les resulte familiar.

Los talleres. Han de estar relacionados con el contenido del museo y, además de desarrollar la capacidad creativa, pueden ofrecer una lectura de la historia de los objetos sin caer en el cansancio y en el aburrimiento. De hecho, cuando se les ofrece la posibilidad de realizar este tipo de actividades, los alumnos encuentran atrayente el museo y consolidan los nuevos conceptos teóricos adquiridos durante la visita.

Las actividades recreativas y lúdicas. Se organiza, generalmente, en grupo y entre ellas se incluyen la expresión dramática, la danza y la música. Estos recursos se utilizan para que la persona unifique su saber intelectual con la búsqueda de un lenguaje expresivo que ha de plasmar en un acto creativo donde manifieste todo lo que sienta y experimente en ese momento. Pasarlo bien, porque uno se siente protagonista dentro del museo y manifestar la propia imaginación y creatividad es el objetivo principal de todo taller lúdico.

Los audivisuales. Son empleados con frecuencia en las visitadas guiadas con el propósito de introducir al visitante en el contenido de la exposición. Su eficacia radica en la transmisión de un mensaje a la mayor brevedad posible.

Sistemas interactivos. Videodiscos, la informática y las máquinas interactivas con el objeto de que el visitantes participe activamente.

Otras propuestas culturales. Visitas realizadas fuera de la institución y que tiene como finalidad el dar a conocer todo el patrimonio cultural del entorno, es decir los conjuntos histórico – artístico, monumentos, yacimientos arqueológicos y parques naturales, a fin de contribuir a la conservación y protección del legado histórico y artístico. (Pág. 274 – 279).

La autora permite dilucidar claramente cuáles son las actividades que el Programa Educativo desempeña con respecto a las exposiciones del centro museístico, algunas son aplicadas desde tiempos primigenios, y otras tantas han ido surgiendo como apoyos que permitan al visitantes involucrarse en mayor medida con y tener un mayor grado de interés en las colecciones mostradas. Cada una de las actividades como se plantea con anterioridad depende de muchas disciplinas y requiere de un trabajo cooperativo por parte de todo el equipo técnico de las instituciones. Por supuesto, la función didáctica es imperante, pues la intención de proporcionar al visitante la experiencia y el aprendizaje intrínseco en la misma requiere de un arduo proceso de planificación y desarrollo.

De cualquier forma, se considera al presente como un primer acercamiento a manera de divulgación de este, que es un prolífero e inacabado tema, que posee una amplia gama de posibilidades y ramificaciones a considerar. Lo que si es innegable, es, que un centro museístico juega un papel determinante en la sociedad actual, pues le permite identificarse como individuos en ocasiones a base de comparaciones con manifestaciones propias o de otras regiones. Sin la función didáctica, la muestra de las colecciones en muchas ocasiones recuerda esos centros elitistas de antaño en los que solo los “iluminados podían disfrutar y tener contacto con las manifestaciones”. La inclusión de esta disciplina no solo abre un sinfín de posibilidades a las colecciones sino, que en ocasiones da justifica su existencia.


Bibliografía

Museografía Didáctica, Joan Santacana Mestre, Núria Serrat Antolí. 1ra. Edición, Febrero 2005, Editorial Ariel, impreso en España.

Curso de Museología, Francisco Javier Zubiaur Carreño, Ediciones Trea, S. L. 2004, Impreso en España.

Manual de Museología, Francisca Hernández Hernández, 2das. Reimpresión 2001, Editorial Síntesis, impreso en España.

viernes, junio 13

Profesiones

Dentro de las profesiones con las que uno sueña de niño, están bombero, policía, astronauta y porqué no, trabajar en un Museo... Hoy vivo lo que no fue mi sueño, pero lo asumo como tal, vivo en la dicha de tener el mejor trabajo del mundo, hacer que la gente comprenda un poco mejor la función que el arte tiene en nuestras vidas

Hoy vislumbro un poco más quien soy


Suena como cliché pero tiene demasiado de cierto, conforme uno crece e interactúa con uno mismo, va descubriendo exactamente quien es, y de que es capaz. En cierto sentido para mi mismo sigo siendo un enigma, pero mi profesión y mi constante interacción con manifestaciones artísticas me ayuda sin lugar a dudas a darle forma a ese proyecto que soy yo mismo.

Muchos de nosotros y no solo yo, eso espero, vagamos por el mundo errantes espiritualmente hablando, no estams conscientes de todo lo que somos capaces de hacer y de pensar. Yo me di cuenta de lo que puedo idear, ayer a eso de las 2 de la madrugada, cuando todo el día pasé tratando de idear una estrategia de apreciación, y no lo logré. Curioso, porque hoy por ruidos me desperté en la madrugada y con solo revolcarme varios minutos en la cama, llegué no solo a la conclusión sino a la resolución de muchas otras incognitas, y no lo podía creer quería EN LO QUE CER, pero no lo hice, mejor me despavilé, tomé papel y lápiz y le di muerte a la idea, pero después de ella vinieron otras muchas de rubros distintos, por lo que no supe como ponerle pausa al mecanismo, pero bueno, funcionó y me lo solucionó.

Todo esto me llevó a la conclusión que yo soy la persona ideal, en el momento ideal para ser yo mismo, y que lo hago lo hago muy bien, porque es donde yo debí estar desde siempre, no me arrepiento de lo caminado pues me ha forjado una personalidad, pero hoy se quien soy y hacia donde voy, se lo que quiero y posiblemente como conseguirlo. PEACE AND LOVE PEOPLE, todo lo que sea para mejorar este moribundo mundo, lo apoyo...

viernes, junio 6

inoculación

Exigo una vacuna de inmediato que me haga inmune a todas esas energías negativas de tanta gente, que se empeña diariamente en ser un continuo detractor en mi proceso de crecimiento.

Día a día me percato de lo mucho que he cambiado, y lo más asombroso es que la persona que fue desde el principio sigue estando ahí intacta mi corazón no cambia de color. Aunque pruebas han sido puestas, esto sigue en marcha. Una de ellas a la que si quisiera hacer alusión, es a aquella que se compuso de varias horas super incómodas en el seguro... Pasar la noche entre gritos, sangre, locura e histeria, además de super incómodo con un collarín rígido y sin poder moverme, me hizo comprender y adquirir una nueva visión del mundo y de mis necesidades.

En ocasiones, uno tiene la necesidad de salir corriendo de alguna situación porque se nos presente muy dificultosa o incómoda, hoy yo siento que he estado en bastantes situaciones incómodas en mi vida, como para ya no correr ni tratar de huir, sino solo pensar, he estado en lugares peores que estos, y en situaciones más mucho incómodas que estas, así que hagámosle frente como los machos mexicanos.

miércoles, junio 4

Entrevista con el vampiro

Entre vista con el Vampiro.

Entrevistador: Señor, ¿de qué está hecho usted?
Vampiro: De vodka y jugo de tomate, soy primo del bloody mary...

¿Apoco no? ¿Apoco si? puedo ser un poco más vago, puedo ser más incoherente, puedo ser más poético, puedo ser más payaso, puedo ser más poco elocuente, puedo ser más lunático... Todo eso y algo más siempre tengo sorpresas para todos y sobre todo para mi.

Me duelen las rodillas, me duelen los pies, y sobre todo me duele todo el cuerpo, aún del choque y por los trabajos forzados que he tenido que hacer el día de hoy...

National Geographic Photos