domingo, junio 24

Domingo de luto

Este domingo me encuentro de luto, pues ayer en la noche, un conductor incosciente sin percatarse del hecho, arrolló al perrito de mi hermana, el muy querido "goldo", y lo más curioso es que anoche que llegué a casa y me enteré de la noticia no me afectó demasiado, ya que yo venía de una festival cultural que se está llevando a cabo en Cócorit a razón de las celebraciones de San Juan. El que no haya reaccionado ante el incidente se puede deber a mi última experiencia amorosa, que resultó en una catástrofe de titánicas proporciones; siento que he puesto una barrera entre el medio y mis sentimientos, así como construir una pared entre el mundo y uno mismo, y cada vez siento que me afecta más y más, pues en la cotidaneidad están sucediéndoles cosas a seres allegados, y yo como un mero espectador estoy ahí sin hacer nada por ellos, sin poder emitir una palabra de aliento o poder ayudarles, ¿Será que por fin, esta estúpida realidad me ha cambiado? ¿O es acaso, que contra lo que he luchado toda mi vida finalmente me venció?. La verdad es que no sé, es horrible vivir en esta constante nebulosa de acontecimientos en donde el recuento de las acciones no son más que actos realizados inconscientemente.

Por otra parte, no entiendo porque la vida tiene que ser así, es una mala pasada; pues como puede uno aportar todo su ser a una persona, un animal o un objeto, y al final solo recibir dolor, y esto en parte viene a colación por esta nefasta última experiencia amorosa, pues fue algo devastante, un dolor que con nada se puede comparar, y lo peor de la experiencia es el ver como te entregaste completo e hiciste las cosas más insólitas por ella, y que un día con la mano en la cintura, sin la menor consideración te digan, "Ya no eres requerido, ya no eres útil, ya no me siento bien contigo, ya no puedo seguir a tu lado"; pero bueno, eso en verdad no tiene fin y más que por mi relación comento esto por la terrible sensación que siente en estos momentos mi hermanita por la pérdida de su perrito, el buen goldito.

Ahora bien ella, acaba de salir de una relación de varios años, de la cual no tuvo la mejor impresión, el perro fue su compañía que en cierto sentido "la ayudó" en ese trance, y hoy que ya no tiene al perro viene de nuevo el enfrentarse a la realidad, y de ahí es donde retomo lo ya mencionado, porqué carajos uno debe pasar por este tipo de cosas, te encariñas tanto con ellos, que esas personas o animales se convierten en una parte importantísima en tu vida, y un día sin más ni más, bye, bye, se acabó. No lo entiendo o más bien no veo la total lógica en la cuestión, pero en fin, creo que no existe alguna forma de cambiar este tipo de acontecimientos, que me guste o no, van a seguir pasando, día con día, lo que si, es que la pérdida del buen perrito hoy si me afectó y el ver a mi hermanita sufriendo me duele aún más, pues yo siempre he sido una persona muy empática, y lo que me hace sentir raro es que a razón de tanto dolor experimentado, yo haya cambiado, lo cual, para fines prácticos sería buenísimo, pero para fines existenciales, espirituales y emocionales, no es nada atractivo...

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